Desesperados

 

funding

Hay una desesperación por el dinero. Todas las instituciones y todos los sectores necesitamos de recursos para funcionar. Las escuelas, las universidades, los hospitales, los gobiernos, las empresas, los hogares, todos.

En el caso de la ciencia, que en nuestro país (y en la mayoría) se hace en las universidades, necesitamos también, como todos, dinero.

Hay varias maneras de obtener recursos para la ciencia. Una de ellas es que los científicos sometan proyectos ante instancias gubernamentales para que sean evaluados, revisados y concursados. Los proyectos seleccionados reciben el financiamiento solicitado y la investigación se lleva a cabo. Desde luego que para que este esquema funcione, se requiere un mínimo de infraestructura pre-existente para que las investigaciones puedan incluso contemplarse (laboratorios, cubículos, electricidad, internet, bibliotecas, etcétera). Eso por lo general forma parte de la infraestructura base presente en las universidades. En caso de que no, entonces la gestión de los proyectos tiene que ir más allá (y por ende se complica) y, por ejemplo, primero gestionar recursos para la construcción de un laboratorio o un edificio: espacios adecuados que servirán de marco para muchos proyectos futuros.

Y luego se puede complicar aún más. Supongamos que nos gustaría que en Colima existiera un centro de investigación sobre astrofísica de nivel internacional. Un centro en el que laboren científicas del mayor nivel y con un potencial increíble para llevar a cabo los descubrimientos más sobresalientes del momento. ¿Es algo que se puede llevar a cabo? Sí, sí se puede. ¿En Colima? Sí, en Colima. ¿Lo podemos hacer en un año? No. ¿2? No. ¿Un sexenio? ¿un periodo rectoral? No, pero se puede. Puse el ejemplo de astrofísica pero puede ser casi cualquier área (aunque dependiendo cuál, hay una gran variación en los recursos económicos que se necesitarían.).

En el afán por gestionar recursos se ha puesto de moda (¿necesidad?) que las instituciones estén al pendiente de cualquier posible fuente de financiamiento para tratar de obtener recursos. Si de repente, por ejemplo, una agencia financiadora a nivel nacional dice: “el país necesita más zapatos de piel y por lo tanto hemos decidido abrir un fondo especial para apoyar a través de proyectos a las personas y/o instituciones que hagan zapatos,” uno esperaría que las zapaterías y las personas que “sepan” hacer zapatos preparen proyectos y los propongan con la esperanza de obtener los fondos y poder contribuir. Me parece lógico pensar que alguien que no sepa nada sobre zapatos no meta una solicitud, o en todo caso, si cree que el financiamiento para zapatos durará muchos años, entonces hará un proyecto personal (o institucional) para “primero” aprender a realizar zapatos, y así poder competir. Pues no, no es así. La desesperación y la necesidad hace que muchas veces los que saben hacer corbatas metan proyectos para hacer zapatos. Lo hacen porque a veces pega y les “funciona.” El problema desde luego es que al final entregan zapatos de muy mala calidad (en el mejor de los casos), pero muchas veces tampoco es un problema ya que no pasa nada o casi nada. Bueno en realidad sí: se pierde dinero, tiempo y muchas oportunidades. No lo cran pero muchas instituciones tienen equipos encargados solo de eso, de ¡meter proyectos no importa de qué!

El argumento más común es: “es eso o es nada, no nos queda de otra.” Están equivocados. La gestión no debe basarse en conseguir recursos “a como dé lugar,” la gestión responsable y verdaderamente útil es la que convence y adapta a los entes financiadores para que los programas y los recursos sean diseñados y utilizados de manera inteligente y oportuna.

En el caso concreto de la ciencia, la gestión que sirve es aquella que indica, dirige y ayuda a construir los lineamientos que las dependencias gubernamentales encargadas de apoyarla utilizará. No es fácil, no es trivial. La desesperación es genuina. La necesidad más. Y aun así, no podemos permitir que esa necesidad, esa desesperación nos haga llevar a cabo acciones que al final en realidad solo perjudiquen el desarrollo y la confianza de la sociedad. Y más cuando se trata de ciencia: ahí sí nos evidenciamos fácilmente. Ahí sí se notará que hicimos un mal trabajo de planeación, de diseño. Ahí sí será fácil constatar que no hubo ningún impacto, que todo fue, digamos, “una calentura.”

Una recomendación – no, más bien una súplica: si el gobierno federal (por ejemplo) anuncia que es muy importante para México el desarrollo de ciertas áreas científicas y tecnológicas y/o ciertas problemáticas (que casi siempre van a ser temas de moda en el momento) y que por lo tanto invita a que se propongan ideas y proyectos al respecto, y resulta que en tu lugar de trabajo, en tu Estado, en tu institución nadie es experto en esos temas, en esas áreas, si resulta que nunca a nadie se le había ocurrido desarrollarlas, que no era parte de tu plan de desarrollo y además tienes grupos muy destacados en otras áreas, por favor, de verdad, no tienes que inventar proyectos en el aire para quedar bien con nadie (hay otras maneras de hacer eso). En serio, en lugar de ayudar haces mucho daño.

Se agradecen comentarios.

funding-start-up

 

About the Author

Posted by

Categories:

Grilla, Maldito dinero

Add a Response

Your name, email address, and comment are required. We will not publish your email.

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

w

Connecting to %s

The following HTML tags can be used in the comment field: <a href="" title="" rel=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <pre> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

%d bloggers like this: